Jakin y Boaz, el Sabio, la semilla aborigen y Santa Ana

JAKIN

Desde que en la Vía Láctea surgió el ser humano hasta que uno de ellos despertó y supo quién era, pasaron eones.

Jakin, el Sabio, uno de los muchos nombres con que le llaman, comprendió las Leyes Biológicas y desde entonces se dedicó a cuidar las tierras y a los humanos que nacían en ellas. Para ello atesoró Sabiduría y Amor por lo que hacía.

Quizás, el tesoro más preciado que acumuló, en su larga historia de reencarnaciones, fue el conocimiento sobre el ciclo reproductivo de la mujer. En un día muy antiguo, una humanidad se encontró en un ciclo extra largo y frío, sufrieron una lenta extinción de modo que sólo quedaron mujeres. Para sorpresa de ella misma y de sus compañeras, una concibió un varón. 


La observación de Jakin, por experiencia del hecho "milagroso" de ver la supervivencia de unas mujeres, abrió su conocimiento natural. El pozo de Santa Cristina en Cerdeña nos revela el conocimiento de que una mujer tiene dentro de su ciclo reproductivo un periodo en el que será partenogénica, tendrá un ciclo partenogénico. 

 

Una mujer actual tiene un ciclo reproductivo que va en promedio de los 12 a los 54 años, por tanto vivirá 2,25 lunasticios que son de 18,6 años. Tendrá por tanto dos ciclos partenogénicos en su vida a los 30 y a los 49 años.

Fresco de Giotto di Bondone, 1305.
Estas mujeres sobrevivientes, sus hijas desarrollarán partenogénesis, fácilmente aislándolas. Es fácil observar que esta es la situación que se produce en los hechos de "El encuentro de Joaquín y Ana en la Puerta Dorada", donde después de un periodo de aislamiento Ana queda embarazada. Así nace la niña "María" que será enviada a nuestra tierra, con la misión de desarrollar una Ana, Aña, es decir, una crianza, el desarrollo de una descendencia.

Estos hechos no ocurren en nuestra tierra sino en la tierra de origen de María. Ella, no tiene padre, sólo tiene madre. Su padre, es PP o padre putativo, pues la madre de María es esposa de Jakin, pero concibe a María en su ciclo partenogénico, para facilitar a su hija descendiente la partenogénesis.

 

SANTA ANA 

San Joaquín, Santa Ana y la Virgen María Niña, 
obra de Lucas Jordán que se conserva en la 
iglesia de San Miguel Arcángel, de Cuéllar (Segovia)
 

El nacimiento de María es el primer paso de la planificación familiar para nuestra tierra. En el aquel tiempo en Pangea no existían ninguna civilización, solo tribus dispersas con cultura incipiente. Sin embargo, los "Jardineros" cuidaban de nuestra tierra en espera a que diera fruto, es decir, un Homo que despertara a sí mismo y se diese cuenta de los Jardineros.

Existen muchas humanidades en la Vía Láctea que forman una Unión. Algunas humanidades se hicieron inmortales por sí mismas(esto se conseguía en eones), pero la mayoría, son una hibridación con inmortales lo que supone un salto cualitativo conseguido en un tiempo corto. Es el caso de nuestra tierra.

BOAZ 

Abo, de aborigen y Az de Hazi o semilla, nos revela a aquel hombre, Boaz, también buena simiente, que es cabeza de su descendencia, proveyendo a sus descendientes de inmortalidad uniéndose a la Unión representada por Jakin. Esto supone la aceptación de un plan de hibridación a través de una planificación familiar. La hibridación entre la humanidad inmortal que se desarrolla en la Vía Láctea y los homo sapiens surgidos naturalmente en esta tierra. Boaz se dio cuenta de la presencia de los Jardineros y hubo un trato, un pacto y una celebración por la incorporación de una nueva humanidad a la Unión.

 

 





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